
Tan apacible, que lo único que se puede hacer, casi, es trabajar. Y a eso hemos venido, a meternos en nuestros shifts nocturnos de 14 horas.

Parece que estamos trabajando pero es sólo para la foto, el resto es mirar internet y estudiar y aprender lo que se pueda. Las noches son muy largas y nuestro trabajo depende de cuando sale y se esconde la luna.
Saludos desde la sala de control del Observatorio Pierre Auger, Malargüe.
Miguel Blanco Otano