viernes, 22 de enero de 2010

Contra las páginas de descargas

Lo que echo un poco de menos en este debate sobre la "ley de descargas" es empatía (esa gran ausente según Alberto).

Yo estoy en contra de que haya quien esté lucrándose a costa de compartir contenidos que están protegidos por derechos de autor. Hay propietarios de páginas web cuyo único contenido y aporte a esta sociedad son enlaces para descargar películas mal grabadas de un cine y discos sin portada y a los que a veces hasta les faltan canciones. Y la mayoría de los contenidos son protegidos.

Un gran problema, que el comercio justo trata de evitar en alimentación y textiles y que Internet puede atajar en la industria musical y cinematográfica, son los intermediarios. Estas páginas de descargas no son más que intermediarios que están obteniendo un beneficio del trabajo de otros. Todo el mundo tiene derecho a ganarse la vida con su trabajo, pero con el suyo propio, no con el de los demás.

Valga de aclaración final que cuando hablo de intermediarios no hablo de editores, estos tienen una función clara en el proceso de creación y dudo que su labor sea fácilmente sustituible.

miércoles, 13 de enero de 2010

El modelo del éxito

Vivimos en la sociedad del éxito. Quien estudia ha de sacar las mejores notas para ir a la mejor universidad, aunque no le guste. Quien canta ha de ser un artista de éxito para entrar en los 40 principales aunque acabe por aborrecer ese tipo de música. Los que triunfen no serán felices y los que fallen tampoco. Pero el problema hoy es otro.

Este modelo al que las industrias musical y cinematográfica tanto se afanan no tiene mucha razón de ser. Por partes.

Si las obras que ellos llaman de éxito son las más vendidas o más descargadas es una cuestión meramente de que han sido las más publicitadas. Quisiera saber que éxito podrían tener sin esas campañas multimillonarias.

Por otro lado, hacer superproducciones no nos asegura tener arte de calidad. Véase que en las listas de las mejores películas y los mejores álbumes de todos los tiempos no aparecen grandes producciones sino obras que fueron valientes, originales, ingeniosas, ...

Por fin, tras muchos años y con la aparición de la red, la distribución de la música había sido arrebatada a los propulsores del modelo del éxito y por primera vez no son ellos los que deciden los canales de distribución. Eso ha permitido que empiecen a salir una ingente cantidad de nuevos grupos a escena. Y grupos muy buenos, con calidad de verdad, no la falsedad que nos han vendido siempre. Esta ausencia de poder en los canales de distribución para decidir quién suena y quién no asusta a algunos. Pero ya dije que la cultura es libre e indomable, y cuando se ve entre rejas, pierde esa fuerza vital que siempre ha tenido para transformar sociedades.

martes, 5 de enero de 2010

No desalojan un Centro Social. ¡El Patio Vive!

Este post hace eco de lo expresado por la Asamblea del Patio Maravillas, en el día de su desalojo.

Lo que la policía ha desalojado hoy en Madrid no es solo un centro social ocupado. Es mucho más que eso: han desalojado un taller de bicis, una asesoría laboral, un espacio para niños y niñas, una sala de ensayos. Un taller de idiomas, uno de arte, de cuentos, de video. Un laboratorio tecnológico. Un comedor, una cafetería. Etcétera.

Desalojan un espacio en el que se han realizado más de 1.000 actividades puntuales, cientos de charlas, de conciertos, de proyecciones y debates. Un espacio por el que han circulado decenas de miles de personas. Desalojan el espacio que ha sido la sede durante dos años consecutivos del nodo local del Foro Social Mundial. Desalojan un espacio que cuenta con el apoyo de un centenar de entidades sociales, políticas y culturales.

Desalojan también a una comunidad de gentes de esta ciudad que se ha organizado y ha abierto espacios para que otros puedan hacerlo. Que ha lanzado campañas. Que ha defendido iniciativas comunes contra la privatización de la sanidad, de la educación, de la cultura. Que ha puesto contra las cuerdas y ha visibilizado los Centros de Internamiento para personas migrantes en nuestra ciudad. Que ha luchado contra la privatización de la cultura. En fin, que ha ejercido la ciudadanía de forma activa.

Para desalojar eso creían necesario desplegar un montón de lecheras y varias decenas de agentes que han cortado el acceso a todas las calles adyacentes a la calle Acuerdo y al Patio. Como si se tratara de una escena de guerra, avasallando a los vecinos y vecinas (avasallar: sujetar, rendir o someter a obediencia). Han intentado imponer esa obediencia mediante el estado de sitio en el barrio. Pero ni siquiera así van a conseguirlo. Paradojas de la labor policial: todo ese despliegue para luego esperar hasta que la mayoría de la gente saliera del Patio para ir a trabajar y y asaltar a una de esas personas cuando salía por la puerta. Así de "sencillo" ha sido el desalojo del Patio. Todo ese despliegue cuando ahí no había ningún peligroso delincuente, cuando no se ha producido ningún tipo de choque físico entre la policía y quienes allí estábamos defendiendo el Patio. Todo ese despliegue y, sin mebargo, ingenuos, no saben que así no logran desalojar lo que el Patio significa, lo que el Patio es.

De todo eso que desalojan hoy, tras dos años y medio de intentos legales e ilegales, de amenazas y denuncias, lo único con lo que se quedan es con las paredes, los muros y las escaleras. No nos engañamos, sabemos que eso es mucho, porque esas paredes, esas escaleras y ese suelo le son devueltos a alguien que los debió haber perdido hace mucho tiempo: Leopoldo Arnáiz. Eso es lo que perdemos hoy. Eso es lo que nos quitan. Eso es lo que le roban a la ciudadanía de nuestra ciudad.

Pero tampoco somos ciegos. Lo que nos quitan es tan solo eso. No nos quitan el taller, no nos quitan la asesoría, ni los talleres, ni el cine. Nada de eso nos quitan, No nos quitan las cientos de personas y colectivos que de forma activa han expresado su solidaridad estos días, nos han ayudado, aconsejado. Que nos han escuchado y cuestionado.

¿Por qué? Porque todo sus esfuerzos legales e ilegales, todo su despliegue policial, no detienen las iniciativas sociales en esta ciudad. No porque en el Patio sepamos algo que el resto ignore. No porque seamos más listos que nadie. Al contrario, porque sabemos lo que toda la ciudadanía sabe. Que no hay forma de vivir con dignidad si
no es colectivamente. Si no es conquistando y defendiendo nuestros derechos.

La alternativa, hoy más que nunca, es no aceptar la destrucción de todo lo que nos es común.

Aquellos que nos desalojan dicen que estamos en crisis y que son ellos los que la están resolviendo. ¿Cómo? ¿Destruyendo los espacios que pueden defender a la sociedad contra la crisis? ¿Que intentan recomponer un mínimo hilo social? ¿Cómo aceptar el mandato de aquellos ue ante las crisis nos venden cinisimo, oportunismo y miedo? ¿Cómo no denunciar a las administraciones públicas que han hecho posible este desalojo: a la Delegación del Gobierno del PSOE, por llevar a cabo un desalojo que sabían que iba a causar un mal mayor al barrio que el bien que le podía reportar al propiestario del edificio; a la Comunidad de Madrid del PP de Esperanza Aguirre, cómplice de todos los demanes urbanísticos, corruptelas y demás; al Ayuntamiento de Madrid del PP de Gallardón, por su cobardía a la hora de afrontar el porceso de diálogo iniciado con nosotros, por no apostar decididamente por escuchar las demandas ciudadanas, y por imponer un modelo de ciudad que nos desagrada profundamente?

Por eso no vamos a detenernos. Porque sabemos que la solución a esta crisis económica, social y política está en otro sitio. Está en la gente, en la ciudad que se respira por abajo. Está en la defensa apasionada de cualquier espacio creado para que la vida común pueda desplegarse.

Por eso el Patio no está muerto. Ni va a estarlo.

Permanezcamos en sintonía. Aún queda mucho partido.

Firmado: Asamblea del Patio Maravillas

lunes, 4 de enero de 2010

Badajoz cultural

Artículo flash back: Publicado en la prensa pacense y extremeña en enero de 2005.

Uno a veces se pregunta si tenemos lo que nos merecemos o acabamos queriendo lo que nos ponen delante sin preguntarnos nada al respecto de lo que vemos.

Badajoz es una ciudad de artistas. En Badajoz hay un gran conservatorio con grandes talentos, hay una carrera de comunicación audiovisual, hay cantaores y guitarristas flamencos, cantantes conocidos en todo el país,… Badajoz es una ciudad cultural.

Yo he tenido la suerte de conocer a mucha de esta gente que en Badajoz vive por y para el arte, y otros que desearían dedicarse a ello de manera profesional. Sin embargo, no me extrañaría que cualquiera de los lectores a los que me dirijo se asombren ante lo que suscribo. Los artistas de Badajoz están silenciados. El mercado es muy competitivo y el dinero es demasiado poderoso para abrirse hueco. Sólo los mejores tienen la suerte de tirar adelante. Las administraciones públicas no hacen todo lo que de ellos cabría esperar.

La comprobación de lo que digo es muy sencilla, déjense caer por los festivales de jazz o cine de la ciudad. Tómense algo en los bares del centro y pongan la oreja a la mesa de al lado, a cada rato hay gente planificando nuevos retos o nuevos proyectos que no conoceremos.

La música, el cine, el teatro, y tantas otras cosas necesitan apoyos. Lamentable y bastante significativo es que el Teatro Menacho haya cerrado para convertirse en una tienda más de la maquinaria consumista textil. Estamos cambiando arte por consumo. Claro que el arte no se consume, se comparte.

Y ahí estamos, viendo como otras salas de la ciudad (véase Espacio Aftasí) o los únicos cines donde se proyecta cine de calidad (Cines Avenida) tienen que cerrar por la falta de apoyos, muy a pesar de tener programaciones de contrastada calidad. Y ahí estamos, viendo como las calles y las casas de Badajoz se inundan de estériles obras de arte.

El ayuntamiento no apoya conciertos en los bares porque se consume alcohol, dejando que los jóvenes vayan a hacer botellón. La Junta de Extremadura pone la cara bonita y la foto de turno, pero poco a la hora de implicarse. Los empresarios no son ONGs que tengan que sacrificarse por los demás. El desamparo flota en el ambiente y quien lo paga somos todos nosotros: artistas y ciudadanos.

¿Qué se puede hacer? Mucho. Apoyar económicamente a las salas que demuestren tener programación de calidad y en las que se apoye a gente joven que empieza. Organizar conciertos de verdad, y no traer al típico grupo de moda una vez al año en la feria de San Juan. Ayudas a la producción musical, audiovisual, teatral,… Abrir espacios de exposición para pintura y la escultura. Facilitar locales de ensayo. Crear programas de difusión de lo que tenemos en otras localidades. Habilitar programas-concurso para motivar a nuevos talentos. Crear circuitos. Y por supuesto, estar abiertos a que nuevas ideas y propuestas puedan llevarse a cabo.

La sociedad de consumo sólo se preocupa de si la gente piratea discos que en el mercado están a 20 euros, cuando el precio justo y adecuado del mismo seguro que no pasa de la cuarta parte. La sociedad que vivimos debiera preocuparse por los artistas de verdad, los que están en sus casas con sus violines heredados o sus cámaras que compraron ahorrando durante seis meses. Los artistas de verdad están en la calle, mezclados con la gente, viviendo entre nosotros, empapados de la sociedad y del vivir cotidiano. Y les estamos dando la espalda. Pero ellos seguirán ahí, porque siempre han sido la conciencia social, la chispa que enciende el motor del progreso. Como decía Miguel Hernández: “Los poetas somos viento del pueblo. Este hoy de pasión, de vida, de muerte, nos empuja todos hacia el pueblo. El pueblo espera a los poetas con la oreja y el alma tendidas al pie de cada siglo.” Este último siglo no ha hecho más que empezar, en nuestra mano está seguir con ellos.

Badajoz hierve de cultura, aprovechémoslo.

Miguel Blanco Otano
12 de enero de 2005

Espacios culturales de Badajoz

Hoy pasando por la Sala Tragaluz me he fijado que estaban de obras, y preguntando me he enterado de que esa sala no funciona más como sala de espectáculos, quedando reservada para formación. Me he acordado de la reforma que también sufrió el Espacio Aftasí, que aunque sigue albergando ciertos espectáculos, queda bastante lejos de la gran sala que fue hace años. El Teatro Menacho acabó siendo un Zara. Los Multicines Avenida fueron reformados y por suerte ahora son un espacio de espectáculos bastante a la altura. Los cines Puente Real están abandonados al polvo.

En esas salas he podido ver conciertos fabulosos como los de Albert Pla, Pablo Guerrero o Alberto y Miguel (bueno, esto último, no lo he inventado yo). Hoy en día no paso mucho tiempo en Badajoz, pero me surge la pregunta de dónde pueden verse esos espectáculos hoy en día. ¿Dónde están esas salas pequeñas que daban tanta vida a la ciudad? Seguro que los proyectos existen pero simplemente quería llamar la atención sobre cómo los espacios culturales van cerrando, y casi no nos damos ni cuenta.